El Estudio de Workplace Learning Report elaborado por LinkedIn en el 2018, señala que el 92% de los directivos consideran que las Soft Skills son igual de importantes que las competencias técnicas.

Ahora bien, las habilidades Soft Skills como ya habíamos descrito en el artículo de “Nuestras habilidades Soft Skills”, son determinantes para una exitosa gestión en tu empresa u organización. El no prestarle la suficiente atención a la hora de formar tu equipo, trae consecuencias que no te dejarán avanzar.

Te dejo este dato importante que se ha llevado a cabo por muchas empresas a la hora de elegir un nuevo colaborador.

Según la reciente Encuesta de Habilidades al Trabajo (ENHAT), publicada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), indica que las cualidades más complicadas de encontrar entre los postulantes a un empleo son:

  • Trabajo en equipo (38.4%)
  • Comunicación (31.9%)
  • Responsabilidad (31.2%)
  • Estabilidad emocional (23.7%)
  • Resolución de problemas (23.7%)
  • Liderazgo (23.5%)
  • Manejo del tiempo (20%)
  • Extraversión (18.3%)
  • Amabilidad (17.8%)

Con estas estadísticas quiero mostrarte porque es tan importante observar de cerca tus talentos emocionales, como directivo de la empresa o como parte de ella en cualquier departamento.

Las empresas quieren que sus directivos sean líderes, no jefes. Requieren personal que busque inspirar a su equipo. Para lograrlo, las habilidades blandas (Soft Skills) son imprescindibles.

CONSECUENCIAS DE NO FORMAR CON SOFT SKILLS 

Existen muchos aspectos que interfieren a la hora de manejar estas habilidades .Te nombraré las consecuencias que se pueden presentar por no gestionar desde el comienzo los siguientes aspectos:

El compromiso, como muy bien lo sabemos es uno de los principales valores de todas las empresas, pero si no hay una correcta comunicación y participación de todos como equipo, ocurre lo siguiente:

  • Personas

Baja retención de talentos.

Desequilibrio en los perfiles profesionales.

Fracaso en la contratación.

  • Clima laboral

Mala gestión de los conflictos.

Problemas de comunicación.

Baja tolerancia al estrés.

  • Reputación

Aumento de quejas y reclamaciones.

Mala prensa en redes sociales.

  • Resultados

Pérdida de ingresos y rentabilidad.

Baja productividad.

No esperes más ¡Es hora de potenciarlas!