Iniciemos este artículo explicando lo principal ¿Qué es un CEO? ¿Cuáles son sus funciones?

Las siglas de Chief Executive Officer, que se traduce como Director Ejecutivo. El CEO es el máximo ejecutivo de la empresa y sobre él recaen grandes responsabilidades, como tomar las decisiones más importantes y dirigir las estrategias que llevarán a la empresa a conseguir sus objetivos.

Es importante acotar que el CEO no es el presidente de la compañía. El presidente está al mando del gobierno corporativo, mientras que el CEO se encarga de ejecutar las estrategias necesarias en cada departamento.

Su funciones principales son las siguientes:

  • Desarrollar e implementar las estrategias para cumplir con los objetivos de la empresa.
  • Gestionar la organización de los empleados, motivando al equipo para ir creando lazos de compromiso con la empresa. 
  • Toma las decisiones relativas a las inversiones y el uso de los presupuestos empresariales para conseguir los beneficios. Siempre con aprobación de la directiva.
  • Lidera a los directores de los diferentes departamentos de la empresa.
  • Se encarga de comunicar a la directiva sobre los objetivos y logros de la empresa que ha definido el Consejo de administración.

Ahora bien, una de las maneras de mejorar la gestión de equipos de trabajo es delegar tareas que inviten a los empleados a salir de sus zonas de confort, los preparen para posibles retos futuros y desarrollen como profesionales y personas.

Un buen líder no es aquel que se responsabiliza íntegramente de todo el trabajo, sino aquel que sabe delegar en la persona más alineada con cada tarea. Es autoconsciente de reconocer la labor genuina de sus colaboradores.

En solo 5 pasos…

    1. Elige bien las tareas de tus colaboradores: conoce a tu equipo, es un paso fundamental para delegar. Cada uno tiene habilidades diferentes, una mala elección puede provocar pérdida de la productividad. 
    2. Define y supervisa: conocer el estado en que se encuentra la tarea o las tareas hará que el equipo se sienta motivado y tomado en cuenta de forma individual. Es importante darle seguridad y autonomía al colaborador, siempre con una guía. 
    3. Fechas límite: un aspecto imprescindible que todos debemos llevar a cabo con cualquier tipo de tarea, esto permite que se desarrolle y organice de una manera más efectiva.
    4. Empatía: es importante mostrarte disponible para acompañar y explicar las mejores herramientas, en caso de que el colaborador se sienta bloqueado. Otro punto importante es la comunicación.
    5. Feedback final: informar al colaborador los resultados de su tarea motivará su esfuerzos para próximos proyectos, de esta manera se puede hacer un análisis de los aspectos positivos y negativos del proceso.

¿Ya tomaste nota? ¡Ahora ponlo en práctica y verás excelentes resultados!