El síndrome de desgaste profesional proviene del estrés laboral, uno de los problemas de salud con mayor importancia hoy día por el nivel de consecuencias que repercuten. El síndrome del quemado se presenta habitualmente en profesiones que implican dedicación y entrega hacia terceras personas, como: educación, salud y asuntos sociales.

Existen diferentes métodos y herramientas de alto impacto positivo si se aprende a gestionar el tiempo, y las actividades para tener una vida plena.

Son infinitos los síntomas que pueden hacer sentir estresada a una persona debido a que cada una es diferente.

A continuación nombraré algunas de las causas más comunes del estrés laboral:

Frecuentes dolores físicos: fatiga visual, dolor de cabeza, dolores musculares, afecciones en la piel, desordenes intestinales crónicos, entre otras consecuencias.

Insomnio: alteraciones del sueño, por emociones de insatisfacción personal y profesional.

Irritabilidad: sentimientos de frustración y rabia.

Dificultad para concentrarse: bajo rendimiento y creatividad en las tareas.

Sobresaturación: puede sentir estrés si tiene demasiadas funciones y no sabe por dónde empezar.

Son muchas las enfermedades que el estrés laboral puede causar, una de ellas es la antes mencionada, mejor conocida como el síndrome de Burnout, declarado por la Organización Mundial de la Salud en el 2000, como un factor de riesgo laboral que incapacita la calidad de vida en los colaboradores, causando distintas enfermedades crónicas y en algunos casos la muerte.

El primer caso reportado fue en la época de los setenta por el psiquiatra germano-estadounidense Herbert J. Freudenberger, cuando observó que progresivamente muchos de sus compañeros de trabajo en el área de salud presentaban pérdida de la energía, ansiedad, depresión y agotamiento excesivo.  

Luego de estas observaciones en el año 1982, la psicóloga Cristina Maslach, de la Universidad de Berkeley, California y el psicólogo Michael P. Leiter, de la Universidad de Acadia Scotia crearon el Maslach Burnout Inventory (MBI) que desde 1986 es el instrumento más importante en el diagnóstico de esta patología.

Aunque el MBI confirmaba que este síndrome tiene una alta incidencia en profesionales que se dedican a la salud o para terceros; en 1988, Pines y Aronson atravesaron las fronteras establecidas por Maslach y plantean que cualquier tipo de profesional puede padecerlo.

En una presentación clínica del SB (Síndrome de Burnout), se confirmaron las diferentes causas que pueden existir que a su vez tiene varios niveles. Los cuales son: 

Leve: quejas, cansancio, dificultad para levantarse a la mañana.

Moderado: cinismo, aislamiento, negativismo.

Grave: enlentecimiento, automedicación con psicofármacos, ausentismo, aversión, abuso de alcohol o comida.

Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos, suicidios.

 

¿Qué se puede hacer?

Las técnicas de organización y gestión del tiempo ayudarán a prevenirlo para mantener un adecuado nivel de salud, tanto mental como físico.

Los principales consejos para tomar en cuenta son: 

-Priorizar las tareas de acuerdo a su importancia.

-Fechas límite para cada una de las tareas.

-Bloques de acción para administrar el tiempo de forma organizada. No está mal tomarse un receso.

-Tener claras las tareas del cargo.

-Comunicación con el equipo.

 

El compromiso con uno mismo es la base para tomar acción antes de que esta enfermedad pueda causar grandes alteraciones en la salud que pueden llegar a ser irreversibles. La organización es un arte que todos pueden aprender, y llevar a cabo para saber administrar las labores tanto profesionales como personales. 

Es importante conocer cada una de las tareas para así aplicar diferentes estrategias de gestión y no llegar a la sobresaturación.

Toma el control de tu vida en el momento justo, el sentirse bien logrará que todo lo demás se encuentre en sincronía.