Escucho muchos mensajes acerca de lo que no podemos hacer ahora. De la privación de la libertad comparada con la que teníamos. Llevábamos una inercia determinada y unos hábitos adquiridos. Esta situación nos ha comportado un cambio radical de nuestro día a día en todos los niveles.

Recuerdo cuando la fibromialgia me paró. Entonces llevaba un ritmo muy elevado en el hacer, y la enfermedad me quitó todo eso, y me sugirió que me enfocará en el sentir.

Lo único en lo que me pude concentrar fue en priorizar mi salud y el resto de los valores se tuvieron que reordenar obligatoriamente.

A partir de aceptar mi situación, me pregunté que SÍ podía hacer, en lugar de centrarme en lo que NO podía continuar haciendo.

Algunas respuestas sorprendentes siguen apareciendo desde ese planteamiento hoy en día.

Invito a las personas que comparten su momento a que no nos encerremos sólo en buscar las respuestas correctas, sino en preguntarnos qué es lo realmente importante ahora. Dejarnos llevar por el No Saber, y simplemente Ser. Observar qué hay en el momento y no dejarnos llevar por nuestra mente hacia el pasado o el futuro.

También puede ser que esta situación nos esté haciendo enfrentar a demonios internos. Si eso está ocurriendo, estoy seguro de que no es la primera vez que sentimos lo que sentimos ahora. Podemos rememorar acerca de cuándo fue la primera vez que lo experimentamos y cómo reaccionamos entonces. Casi seguro que de una forma muy similar a la que estamos reaccionando ahora.

Ahora ya como adultos podemos decidir qué formas alternativas podemos aplicar y escoger una más adecuada al momento actual.

Con curiosidad, puedes preguntarte: ¿Qué es necesario soltar para avanzar?

Esto me hace recordar la letra de Camins de Sopa de cabra

«Camins, que ara s’esvaeixen,

Camins, que hem de fer sols,

Camins, vora les estrelles,

Camins, que ara no hi son. «